La Tienda RAMEST

María de Guzmán, 1
(junto a Cuatro Caminos)
28003 - Madrid

Contacte con nosotros

915 343 431

                  VER PLANO

NO TENEMOS SUCURSALES - SERVICIO A DOMICILIO

 

  Mañanas Tardes
Lunes Cerrado, EXCEPTO en Navidad 17:00 - 20:00
Martes 10:00 - 14:00 17:00 - 20:00
Miércoles 10:00 - 14:00 17:00 - 20:00
Jueves 10:00 - 14:00 17:00 - 20:00
Viernes 10:00 - 14:00 17:00 - 20:00
Sábado 10:00 - 14:00 Cerrado
Domingo 10:00 - 14:00 (*) Cerrado
  (*) En Septiembre los domingos cerrado  

 

Esta es una entrada veraniega, fácil y ligera, con un toque nórdico.

Pese a que los pescados nórdicos, como el bacalao y el salmón, que són tipicos del norte de Europa, allí son plato principal, siempre he leído que donde más se ha desarrollado una cocina versátil con innumerables combinaciones, es en la península ibérica.  Tanto en Portugal, donde el bacalao está muy bien trabajado, como especialmente en el norte de España, hay muchísimas recetas totalmente arraigadas en el personal, cuyo ingrediente principal, o al menos importante, es el bacalao o el salmón.

En la receta sólo se va a utilizar a modo de complemento del ingrediente principal, el arroz, y va a ser el salmón en su variedad ahumada.

Ingredientes:  Para 6 personas.-

1/2 kilo de arroz, de variedades mezcladas (salvaje, vaporizado, etc)

200 gr. de salmón ahumado

2 pepinillos grandes, por persona

1 cucharada de postre, de mostaza a la antigua

Aceite de oliva extra virgen

Vinagre de módena, en crema.

Sal y pimienta

Todos estos ingredientes los encuentra en La Tienda RAMEST.

Preparación.-

Se pone a hervir una cazuela con 3/4 partes de agua, y cuando llega a ebullición, se sala y se le añade el arroz, previamente lavado.

Unos 20 o 25 minutos más tarde (al mezclar variedades, cada una tiene su punto, pero como el vaporizado no se pasa, aguanta un rato más, hasta que el salvaje, que le cuesta más, quede ya hecho) se retira y se pasa rápidamente por agua fría para romper el hervor y para que se enfríe.  Se deja escurrir bien.

Una vez templado o frío, se emplata, puedes utilizar un aro para que quede bien formada la base.  Y sobre esa cama, se le añade la mostaza, en pequeñas cantidades, el aceite de oliva y el vinagre y un toque de pimienta recién molida.

Sobre esto, se reparten los pepinillos a trocitos, el salmón y sobre todo ello, una cucharada del caviar.

Y se acaba con otro toque de vinagre y aceite.

Ya se puede servir en la mesa. Lo ideal es que en cuanto se empiece a comer, se desmonte lo anterior, se mezcle bien, para que queden bien repartidos los sabores y a disfrutar de un plato que puede ser perfectamente único, y ligero, y al que puede acompañar o de una fruta o de un láctico, o...como es ligero, bien le puede merecer acompañarlo de un helado casero.

VOLVER AL ÍNDICE DE RECETAS